Fecha: 30/12/2008
Fuente: http://www.latecla.info/
Se imponen las nuevas bolsas “amigables”
En apariencia el material es similar al que
habitualmente se utiliza para contener los productos comprados en los
comercios y para retirar los residuos domiciliarios. Pero la composición
de estas bolsas es diferente, ya que del clásico polietileno, cuya
desintegración puede demorar más de cien años, se pasaría a una
degradación de seis a un año.
Así lo indican los especialistas de la Comisión de Investigaciones Científicas
(CIC) y del gobierno de la Provincia, quienes detallan que los
nuevos compuestos podrán ser oxibiodegradables (hechos a
partir de un producto de desecho del refinado del petróleo) o
hidrobiodegradables (hechos parcial o totalmente a partir de cultivos).
Los cambios, promovidos por el Ejecutivo, se imponen en la Provincia a
partir de la sanción de la ley 13.868, en septiembre pasado. La norma
establece la prohibición “del uso de bolsas de polietileno y todo otro
material plástico convencional, utilizadas y entregadas por
supermercados, autoservicios, almacenes y comercios en general para
transporte de mercaderías”.
Estos productos deberán ser reemplazados por “contenedores de material
degradable que resulten compatibles con la minimización de impacto
ambiental”.
La ley ofrece un plazo de adaptación de doce meses, para los híper, súper
y mini-mercados, que venden en mayor medida alimentos y bebidas, y de
veinticuatro meses para los comercios pequeños.
El proceso
Los encargados de establecer la cualidad
del producto que reemplazará al náilon son los investigadores de la CIC,
a partir del convenio que se firmó con el Organismo Provincial para el
Desa-rrollo Sostenible (OPDS), ente encargado de coordinar el tema.
“Nosotros hacemos el análisis de los materiales con los que están
hechas las bolsas que se presentan, verificamos si respetan las normas, y
el trabajo de contralor lo hace el OPDS”, aseguró el titular de la CIC,
Carlos Gianella.
Desde dicho organismo detallaron como sustitutos del polietileno o
polipropileno, más recomendados los derivados del petróleo, el papel, el
cartón, el cuero y la tela.
En este sentido, descartaron como opciones saludables la utilización de
papel o vidrio, ya que “no siempre son más ecológicos, porque el
proceso de producción es muy contaminante”, indicó Gianella.
Llegar a la elección de los materiales ecológicamente aceptables
significa a la Provincia un trabajo complejo, ya que primero debe observar
las diferentes normas internacionales para los “métodos
de medición de biodegradabilidad de los materiales plásticos”, puesto
que en el país no hay hasta la fecha protocolos de ese tipo.
Existen, además, fuertes debates en todo el mundo sobre la autenticidad
de los nuevos productos, como el caso de los plásticos oxibiodegradables.
Este material tiene un tiempo de vida infinitamente inferior que el del
polieti-leno, aunque para muchas organizacio-nes medioambientales no
guarda por eso características ecológicas.
Sucede que las bolsas oxibiodegradables están constituidas por
polietileno al que se le incorpora un aditivo para acelerar el proceso de
oxidación.
Este proceso no inhabilita el hecho de que el nuevo producto siga siendo
un derivado del petróleo, un recurso no renovable y de alto impacto
ambiental.
El aditivo que transforma el material es comercializado en Argentina por
la empresa RES, una firma de procedencia inglesa. En la Provincia existen
ya más de 30 firmas que, bajo esta patente, fabrican el nuevo material.
Este producto es el que se autorizaría para utilizarse de forma
obligatoria en el territorio bonaerense.
El reemplazo del material biodegradable implicará a los comerciantes un
gasto mayor. Sin embargo para los fabricantes la producción no les
significará grandes transformaciones.
“Con esta tecnología el actual fabricante de bolsas plásticas está en
condiciones de fabricar el mismo producto pero oxibiodegradable, sin
necesidad de cambiar las maquinarias, sin entrenamiento especial de los
operarios ni una inversión extra”, afirmaron los representantes de RES
Argentina consultados.
Los cambios, aseguraron desde el OPDS, implicarán también una campaña
publicitaria para concienciar a los usuarios sobre la “nueva
costumbre”.

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