Casi
mágicas
Una
cadena de supermercados de Tacuarembó y
Rivera es la primera que entrega bolsas
oxi-biodegradables a sus clientes. Éstas se ríen
del plástico: luego de su degradación
natural solo queda agua, dióxido de carbono y
biomasa
*María
de los Ángeles Orfila, de la redacción de
Observa*
Las bolsas de plástico son prácticas y
baratas pero cuando rebasan el contenedor,
cuelgan de los árboles, vuelan por el aire y
no son más que lo que contienen: basura.
La Cámara de Senadores tiene bajo estudio el
proyecto de ley -ya cuenta con la aprobación
en Diputados- que ordena la sustitución de
las tradicionales por las oxi-biodegradables,
unas bolsas especiales de las que solo queda
agua, dióxido de carbono y biomasa tras su
degradación.
Su entrega ya es común en países europeos y
en algunos latinoamericanos y como alguien debía
hacerlo primero en el país, la cadena de
supermercados El Manjar, localizada en
Tacuarembó y Rivera, dio el primer paso. El
pasado 5 de junio, Día Mundial del Medio
Ambiente, repartió la primera bolsa
oxi-biodegradable. Hasta donde pudo saber
Observa, esta iniciativa todavía es la única.
Su propietario, Francisco Alderete, informó a
Observa que el objetivo es ofrecer una solución
concreta a un problema medioambiental
creciente del que se siente responsable.
"Los supermercados somos grandes
contribuyentes a la salida de las bolsas de
nylon [...] Y nosotros tenemos un fuerte
compromiso", explicó. Asimismo, El
Manjar también es pionero en la colocación
de tarros para la separación de los residuos
que llevan sus clientes y educa a los niños
de las escuelas públicas de la zona sobre el
reciclaje, entre otras iniciativas. "Le
damos bolsas de colores para que clasifiquen
en la casa", agregó.
Cabe recordar que si los montevideanos tiran
1.500 toneladas de residuos por día, 900 son
arrojadas dentro de bolsas de plástico
blancas, naranjas o negras. Pero mientras que
las sobras de la cena de la noche anterior
desaparecen en un mes, el envase no lo hace al
menos durante 400 años. Para fortuna de la
naturaleza, a la oxi-biodegradable le llega el
funeral en aproximadamente 600 horas.
*Por arte de magia*
Según dijo a Observa el diputado Jorge
Patrone -uno de los impulsores del proyecto de
ley-, cada año se importan 100 millones de
bolsas fabricadas con polietileno o
polipropileno. Estos materiales son derivados
del petróleo, una fuente de energía no
renovable, cada vez más cara y cada vez más
escasa.
Con esta idea en mente, Patrone y los
legisladores Uberfil Hernández, Mónica
Travieso, Gloria Benítez y Carlos Maseda
redactaron un documento que busca la sustitución
progresiva de las bolsas tradicionales por el
otro tipo de material en un plazo que no podrá
superar los 24 meses a partir de la promulgación.
Sin embargo, Patrone -quien dejó su banca en
esta semana- dijo a Observa que: "Estamos
lejos de camino".
Pero el Supercenter El Manjar ya lo recorre
hace rato. Según comentó Alderete, hace más
de un año se contactó con Symphony Plastics,
una empresa inglesa que desarrolló la
tecnología llamada "d2w" del plástico
biodegradable, y con Migoplast, una empresa plástica
uruguaya para fabricarlo en el país, luego de
que conoció la experiencia en varios
establecimientos comerciales de Brasil. Con
las directrices de "d2w", Migoplast
"hizo las primeras pruebas hasta que logró
elaborar la tela para confeccionar las
bolsas", indicó. Del punto de vista de
las propiedades físicas, la diferencia no les
impide ser resistentes, transparentes,
permeables, susceptible de ser impresas y, lo
más importante, seguras para el contacto
directo con los alimentos como las comunes.
El proceso es el siguiente: las bolsas
oxi-biodegradables incluyen en su obtención
un aditivo que vulnera las ligaduras entre átomos
y moléculas típicos del plástico -como están
fuertemente unidos su descomposición lleva
siglos- y que las convierte en un producto
sensible a la luz solar, la humedad, la
temperatura y otras condiciones ambientales
como la acción de insectos.
Con la acción directa de estos factores, las
ligaduras se fragmentan y quedan libres para
establecer nuevos lazos con átomos de oxígeno
libre. De esta unión surgen nuevas moléculas
de agua (H2O) y de dióxido de carbono (CO2)
que son el alimento de diferentes
microorganismos. El resultado parece mágico
pero es ciencia: donde había un plástico con
la leyenda "El Manjar" ahora queda
agua, dióxido de carbono y biomasa, algo
totalmente inofensivo para el medio ambiente.
*Costos*
A partir de 2009, la Intendencia Municipal de
Montevideo (IMM) aplicará una tasa de 8 centésimos
por bolsa de plástico o envase no
biodegradable que deben asumir las empresas.
Según ha trascendido en la prensa, algunos
comercios han comenzado a cobrar $1 por bolsa
anticipándole al cliente el futuro impuesto.
Patrone se mostró contrario a que haya
intercambio de dinero y que se imponga un
tributo para lograr la difusión de las
oxi-biodegradables. "La ley no puede
tener el sentido de un impuesto. La finalidad
debe ser ambiental. No debe ir nada ni para el
fisco ni para Rentas Generales, sino que se
debe cambiar un hábito cultural", dijo a
Observa.
Alderete recordó que la oxi-biodegradable se
da en forma gratuita en sus cinco locales y,
al contrario de lo que la competencia puede
pensar, reveló que el costo tiene "un ínfimo
porcentaje por encima del precio de las
tradicionales"