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Belo
Horizonte prohíbe uso de bolsas plásticas
Fecha:
29/02/2008
Fuente:
http://www.otempo.com.br
Comercio
tendrá tres años para adaptarse, substituyendo
bolsas tradicionales por los hechos de material
biodegradable
IGOR
GUIMARAES
Belo
Horizonte es la primera capital brasileña a imponer
restricciones al uso de las bolsas plásticas
tradicionales. El alcalde Fernando Pimentel (PT)
sancionó anteayer la ley n º 9.529, que determina la
sustitución del producto por otro confeccionado con
material ecológico. Supermercados, panaderías,
farmacias y los demás establecimientos comerciales de
la ciudad tendrán un plazo de hasta tres años para
adaptarse a la ley. La intención es minimizar el
impacto ambiental causado por los envases plásticas,
que hoy representan 9,7% de la basura producido en el
país o el equivalente a 210 mil toneladas.
El
plazo de reglamentación de la ley es de 120 días,
pero su finalidad, sin embargo, puede ser comprometida
por la exclusión del artículo referente a las
penalidades a los infractores, vetado por el alcalde.
"Eso debilita el proyecto, pero lo que cabe a
nosotros es hacer una campaña de concienciación
junto al comercio y a la población para que usen
bolsas de papel o biodegradables. La cuestión
ambiental hoy es urgente y todos están
sensibilizados", dijo el autor de la iniciativa,
el concejal Arnaldo Godoy (PT). EL parlamentario
pretende movilizarse para derrumbar el veto en Cámara.
Pimentel
prohibió esa parte del texto en base a ponderaciones
de la Superintendencia de Limpieza Urbana (SLU), que
consideró los estudios sobre los beneficios del uso
de bolsas biodegradables inconclusos. De acuerdo con
el órgano, parte de la comunidad científica cree que
el residuo de la bolsa ambientalmente correcta sólo
desaparece a simple vista y que, durante su
descomposición, podría liberar partículas de tintas
y pigmentos nocivos. Por ello, en su justificativa del
veto, el alcalde alegó que sería imprudente imponer
"penalidades de cuño considerable", al
menos de momento.
La
presidente de la SLU, Sinara Chenna, cree que el plazo
de tres años para que el comercio se adapte a la ley,
en carácter facultativo, será suficiente para que la
eficiencia de los nuevos materiales sea comprobada.
"Lo que la gente pretende es que se empiece un
debate en la ciudad y una señalización para el
comercio que deberá, cada vez más, buscar
alternativas ambientalmente ecológicas para envases
de productos y el descarte de residuos", afirma.
La discusión sobre el uso
de las bolsas plásticas todavía está lejos de tener
fin, el consenso de los expertos dirija alrededor de
la necesidad de reducción del consumo de los envases.
"La persona va al supermercado, coge tres
bolsitas, siendo que podría usar una sólo. Tenemos
que cambiar la mentalidad consumista de las
personas", defiende la arquitecta experto en
gestión de residuos de la SLU, Aurora Tederzoli, que
recomienda el uso de las antiguas bolsas de feria. Según
ella, el terraplén sanitario de la capital,
localizado en Sabará, en la Grande Belo Horizonte,
recibe alrededor de 4.000 t de basura a diario, todo
acondicionado en bolsas plásticos.
Para
el presidente de la Asociación Brasileña de la
Industria del Plástico (Abiplast), Merheg Cachum,
reanudar hábitos antiguos no resuelve. "No es
porque soy del sector de plástico que hablo eso. Si
vamos a substituir, que sea por algo más avanzado,
como el plástico biodegradable. Usar productos
antiguos es retroceder en el tiempo", dice. Según
él, si las bolsas plásticas tradicionales fuesen
confeccionadas con materiales más resistentes, el uso
indiscriminado del producto sería resuelto. En la
evaluación de Cachum, un envase de mejor calidad
representaría su fabricación en menor volumen, pues
las personas podrían cargar más compras en un único
envase. "La bolsa no es problema, pero la solución.
Estamos en un país en desarrollo, en que ella es
usada por el ciudadano que sale del supermercado y va
para su casa en autobús, no en coche."
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Supermercado y
panadería apoyan nueva legislación
SANDRAMARA
DAMASCENO
Establecimientos
comerciales de la capital mineira que ya utilizan las
bolsas biodegradables apoyan la sanción de la ley y
creen que la medida ya debería haber sido implantada.
El Supermercado y Panadería Verde Mar, que hace 15 años
actúa en Belo Horizonte, fue el pionero al implantar
el uso de las bolsas ecológicamente correctos en el
Estado. La acción fue insertada en los planos de la
empresa en julio del pasado año para substituir las
bolsas plásticas tradicionales.
Para
la gerente de marketing del Verde Mar, Márcia Prado,
el supermercado resolvió utilizar el producto porque,
aunque sea 15% más caro que el tradicional, esa
diferencia es compensada con la adquisición en
grandes volúmenes. “Desde las primeras unidades no
tuvimos aumento ninguno con los gastados. Las bolsas
continúan gratuitas para las clientas”, dice.
La
idea surgió tras un viaje al exterior, hecha por uno
de los directores de la empresa. Él conoció la
tecnología y sugirió la implementación tras
estudios sobre el asunto. “Los clientes elogiaron
mucho la iniciativa”, afirma Márcia. “Seguro
disminuimos los residuos dejados en el medioambiente y
todo el mundo gana con eso.”
Otro
establecimiento de la capital que también utiliza las
bolsas biodegradables es la panificadora Casa Bonomi,
pero el envase es cobrado de los clientes, a R$0,20 la
unidad. “Las personas llevaban más bolsas que lo
necesario. Hoy ellas prefieren llevar el pan sólo en
la bolsa de papel o traen sus bolsas de casa”, dice
la gerente Cândida Gomide Paixão.
La
empresa decidió adherir a la práctica después de la
propuesta hecha por los propios proveedores de bolsas,
que presentaron las ventajas de utilizarse el
producto. “Creemos interesante por el hecho de ser
menos contaminante y de reducir los gastos con las
bolsas.” A pesar de haber quedado satisfecha con la
sanción de la ley, la gerente de la Casa Bonomi se
dice decepcionada con el veto hecho a la
obligatoriedad de la fiscalización de los
establecimientos. “Al vetar la fiscalización, ellos
habían derrumbado la ley.” La Superintendencia de
Limpieza Urbana (SLU) informó tener otros mecanismos
de fiscalización.
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Para
Amis, concienciación será fundamental
La
asociación Mineira de los Supermercados (Amis) juzga
que la puesta en marcha de la medida extrapola la
cuestión de la obligatoriedad y depende, sobre todo,
de la concienciación de la población. De acuerdo con
el superintendente Adilson Rodrigues, la organización
apoya todo lo que está relacionado a la
sustentabilidad. Sin embargo, Amis va a esperar el
periodo de reglamentación, que es de 120 días, para
empezar a divulgar la medida entre los asociados.
“Todavía
tenemos tres años para adecuarnos a las exigencias de
la ley, pero, hasta allá, mucha cosa puede
acontecer”, afirma Rodrigues. El superintendente
dice que la medida todavía no acarreó ningún
impacto para los supermercadistas. Sin embargo,
continuó, si la implantación fuese inmediata, ella
podría generar altos gastos en el sector, pues los
valores para la adquisición del material varían
entre 5% y 10% más que la bolsa de plástico común.
Rodrigues
añade que la ley todavía no está de acuerdo con la
realidad de los supermercadistas del estado de Minas
Gerais porque, además de los costes sean grandes, no
existen industrias preparadas para atender a la
demanda de fabricación de las bolsas biodegradables.
Fiscalización
Sobre
la falta de fiscalización, Rodrigues cree que eso
podrá comprometer lo saludable de la medida. “Yo
creo que la ley podrá ser más seguida por la cuestión
de la concienciación. Va a ser la fiscalización
social que ayudará a mantener la ley en vigor”,
informó el superintendente de Amis. Según él, el
sector propietario del supermercado factura R$ 12 mil
millones por año en Minas, pero cerca de 1% de esa
facturación es gasto con la adquisición de bolsas plásticas.
(SD)
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