La característica de degradación es iniciada
en el momento de la extrusión del polietileno, poliestireno o polipropileno, a través de
la incorporación de una pequeña cantidad de un aditivo especial. Tal aditivo funciona a través de
la descomposición de las ligaduras carbono-carbono en el plástico, lo que lleva a una
disminución del peso molecular
y, al final, una perdida de resistencia y otras propiedades.
Son utilizados estabilizantes para garantizar una vida útil suficientemente larga para cada aplicación específica. Por ejemplo, una
bolsa para residuos puede exigir una vida útil de 18 meses antes de perder la resistencia,
mientras que un embalaje para pan podrá necesitar de apenas algunas semanas.
Es significativamente importante que los
productos con tecnología d2w®
no necesitan de un ambiente biológicamente activo para comenzar a degradar.
La degradación ocurrirá asimismo si el plástico es descartado indebidamente y abandonado al aire libre!
Esto es muy importante como solución del serio problema de la basura,
constituida de residuos plásticos descartados de forma incorrecta. Por esta razón en particular,
el plástico “totalmente degradable” d2w®
es superior al ’biodegradable’, el cual requiere que el plástico este en un ambiente biológicamente activo (por
ejemplo, enterrado
en el suelo) para que se inicie el proceso de degradación.